Dormir a tu Bebé

Aunque los recién nacidos tienden a dormir 18 horas al día, lo hacen en pequeños periodos de tiempo a lo largo de todo el día. Aquí tienes algunas ideas para que tu pequeñín junte esos "raticos de sueño" especialmente durante la noche.

Ponlo en su cuna cuando esté adormilado, no totalmente dormido.
Esto no es fácil, especialmente para mamás que están dando el pecho, pero si consigues encontrar la manera obtendrás mucho del descanso que necesitas. Los bebés que se duermen por sí solos son más propensos a dormirse más rápidamente y aprenden cómo calmarse ellos mismos para dormir.

Éste es su consejo: cuando tu bebé tenga de 6 a 8 semanas, crea una escala de sueño del 1 al 10. El 1 es despierto totalmente y el 10 es dormido como un tronco. Espera a que tu bebé esté en el número 7 y ponlo a dormir. Mover los brazos y las piernas de forma menos vigorosa y no succionar con tanta fuerza (pasar de alimentarse, a succionar para calmarse) son signos claros de que está entrando en el mundo de los sueños.

Intenta no mirar a tu bebé a los ojos.

Muchos bebés se estimulan muy fácilmente. Una mirada tuya amorosa puede hacer que pasen de estar cansados a estar en plena forma más deprisa de lo que tardas en decir: "¡Ay, no!". Ver cómo tu bebé reacciona a tu mirada es maravilloso al mediodía y desalentador a medianoche.

Los padres que mantienen contacto visual con sus bebés adormilados los están animando sin darse cuenta a que salgan de la zona del sueño, dice Claire Lerner, directora de una organización no lucrativa llamada Zero to Three que promueve la salud de bebés y niños pequeños. "Cuanta más interacción haya entre tú y tu bebé durante la noche, más motivación tendrá para despertarse".

¿Qué puedes hacer entonces? Lerner sugiere bajarle el nivel a todo. Si tienes que entrar en el área donde está durmiendo tu bebé por la noche, no mantengas su mirada, hables o le cantes tu canción favorita de Juanes. Mantén tu mirada en su barriguita y acaríciale la espalda con suavidad y una voz dulce y tranquila.